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La mano que toca el pasto


¿Qué hay de mí en una radiografía? ¿Por qué a un traumatólogo sólo le interesan los datos que dan las sombras y luces de los rayos x?


Hoy acudí a un osteópata y pude contarle que mi estómago está hecho un nudo por las decisiones sociales, políticas y económicas en mi país, y otras tristezas personales. Hizo una serie de apreciaciones y consejos con los que no acuerdo del todo. Pero me consideró un ser integral, y eso hace la diferencia. Mi cuerpo está más liviano.


Ahora estoy escribiendo este texto en el parque de Mayo. La luz del otoño me parece tan hermosa. Hoy he dejado de usar el plural en la recepción de mails de Cuerpescritura, hoy he asumido que esta obsesión/pasión, llena de aciertos y errores, es mía y que me haré cargo. También me cuesta identificarme con las luces y sombras de las placas radiográficas, es que no soy ese plural y no soy muchas cosas que nos dicen que somos... me siento más cercana a la mano que toca el pasto, inservible para la ciencia, pero útil para escribir acerca de una identidad que sólo parece resquebrajarse.


Daniela 💚✍🏾

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Daniela, querida, confirmo: en la literatura nada es casualidad. Ayer descubrí La mano que toca el pasto. Ayer me enteré del estudio radiológico que le harán a una persona a la que amo. No ser plural, hacerse cargo de la mano, del estómago, del cuerpo que insiste, resiste, tiembla, teme. Literariamente también amé tu escrito. Breve, valiente, íntimo. ¡Felicidades!

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